Damien

DDamien · Crónicas del Viajero / Cap. I0%
Capítulo I

El Aspecto del Deseo

—No hay muchos mortales que tengan interés en ir a las profundidades ¿Sabes? Mucho menos uno de los tuyos, teniendo en cuenta que ustedes fueron los que nos dejaron esparcidos por el mundo...

Era una sensación un poco extraña, uno pensaría que apenas y se podría escuchar algún ruido estando debajo del agua pero... Damien la escuchaba muy bien, como si sus palabras se transmitieran directamente al interior de su cráneo. La forma que ella tenía de moverse también se vería como un contraste muy evidente de quién de los dos se había adaptado a estas tierras, aunque los únicos testigos presentes fueran una mezcla de peces y crustáceos.

El fondo oceánico

Mientras ella nadaba con naturalidad, rompiendo las corrientes con facilidad a la par que se impulsaba con su cola, la forma de avanzar en el mar de Damien era algo más cercano a... Hundirse que a nadar... Ciertamente la imagen de un hombre caminando por el suelo marino con una sombrilla en la mano era algo de digno de presenciar.

—Como ya había mencionado, no tengo mucha relación con las acciones de mis antepasados, y si realmente las tengo... Lastimosamente no las recuerdo. Si estoy aquí es porque esa es una de las cosas que me inquieta—. Comentó Damien mientras sus pies movían la arena del mar, hablando con su cabeza mirando directamente a al suelo. —Yo esperaba que... gente... cosas... ¿Entes...?— Podía notarse como al viajero le costaba bastante encontrar las palabras para referirse a "ellos". —Como ustedes... Pudieran dar un poco de luz al vacío que hay en mi mente.

Ella se detiene, dando la vuelta para observar a Damien detenidamente por unos segundos hasta que finalmente comienza a nadar lentamente en su dirección.

—Bueno, para aclarar tus dudas primero tienes que tener en claro como llamarnos, y esa respuesta creo que es una bastante sencilla de adivinar por tu cuenta~—. Llevaba así de animada desde su encuentro en la costa, teniendo en cuenta su título, Damien no se esperaba a alguien tan... Energética de buenas a primeras.— Primero, qué te consideras tú ¿Hm~? Persona... Ente... Espíritu... Estoy bastante segura que la mayoría de mortales no te considerarían uno de los suyos ¿No es así?

Damien se detiene, sus ojos moviéndose de un costado al otro indicando que claramente le costaba pensar en la respuesta. Se había centrado tanto tiempo en buscar respuestas a los vacíos en su memoria que ni siquiera se había parado a pensar en el más grande de todos ¿Quién se supone que es? ¿De quién es este cuerpo? ¿Y por qué se siente como si otro...?

—Vaya... ¿Así de mal son tus vacíos...? Y yo pensando que los tuyos eran de los que tenían todas las respuestas en la punta de la lengua. Pero bien, creo que una buena base para aclararte la mente es... Saber que soy...

La mujer finalmente se impulsa con su cola hasta quedar directamente a centímetros del rostro de Damien, sus ojos rosados lo miraban con tanta intensidad que uno pensaría que estaba mirando dentro de su cerebro en vez de a su rostro.

—Dime, Viajero... ¿Qué piensas que tiene una persona dentro?— El tono en que dijo esa frase hacía parecer que estaba a punto de abrirle las entrañas, pero, para su fortuna, ella continuó. —Fuera cual fuese la respuesta que tienes en mente, los tuyos en su tiempo lo tenían bastante claro. Toda esa ansia... Toda esa curiosidad saberlo todo... Todo eso culminó en la pregunta que llevó a mi existencia y a la de los demás a quienes quieres conocer—. Ella nada dando dos vueltas alrededor de Damien, quedándose detrás de él, con sus brazos encima de sus hombros mientras miraba hacia adelante.

—Lo que tenemos dentro... ¿Sería capaz de prosperar sin nosotros? Y si lo son ¿Entonces qué somos sin ellos?— Ella levanta uno de sus oscuros brazos cubiertos en una oscuridad de tonalidad púrpura, con sus manos haciendo un gran contraste con el resto de su pálida piel. —Si te preguntas ¿Qué es lo que impulsa a una persona a seguir adelante? ¿Qué es lo primero que piensas? La respuesta de los tuyos fue... Sus deseos, yo... Las ganas de conseguir algo de forma tan ferviente que lo único en lo que piensas es seguir avanzando...

En un instante, corales y rocas comenzaban a avanzar a gran velocidad en la vista de Damien, como si su posición hubiera cambiado en un abrir y cerrar de ojos. Podía sentir como el agua del mar cristalino se chocaba contra su cuerpo, la presión... Si continuaba avanzando quizá no podría soportar-

—Pero lo que uno tiene dentro no son solo cosas positivas ¿No es así?— Ella finalmente pareció detener de golpe el impulso que lo había estado arrastrando a través de las corrientes, acabando con aquella presión contra el agua que sentía en sus extremidades y pecho. —Deseos... Puede ser un impulso muy potente, pero hay aquellos quienes no son capaces de ver más allá de ellos.

Ylia agarrando a Damien

Damien puede sentir un fuerte agarre apretando su cuello, filosas puntas se hunden ligeramente en su piel y en ese momento, su cuerpo entero comienza a arder. Como reacción natural su primer instinto es llevar una de sus manos al punto de agarre, pero en el momento en el que intenta hacerlo... Su cuerpo no responde.

Primero podía sentir como su brazo fallaba, pero en segundos no era capaz ni de mover las puntas de sus dedos, sea lo que sea que había ingresado a su cuerpo lo había convertido prácticamente en una estatua estática en medio del océano.

—Aquellos que ponen todo de sí en sus sueños, en sus aspiraciones, aquellos que lo dan todo para alcanzar eso que tanto anhelan para al final... Siempre estar un paso detrás de lograrlo. Dime, ¿Cómo te sentirías si en tu último aliento... Aún tienes en tu mente aquel sueño que nunca lograste conseguir? ¿Sentirías desesperación? ¿Tristeza? ¿Impotencia?— Mientras más hablaba ella, más sentía Damien cómo todos sus sentidos dejaban de responder: el tacto, el olfato, la vista... Envuelto en una oscuridad total, el único estímulo que le quedaba era su voz... —¿Qué sentirías si tu sueño está tan lejos de tu alcance que ya sabes que cualquier esfuerzo que hagas en tu vida no será suficiente para alcanzarlo? ¿Podrías seguir sabiendo que aquello que más anhelas nunca será tuyo? ¿Te quedarías paralizado el resto de tu vida?

Damien perdiendo el conocimiento

—Aunque no pudiera conseguirlo...— Murmuró Damien en sus últimos segundos de consciencia. —No es parte del atractivo de un deseo el que sea difícil de conseguir ¿Incluso si es un acto imposible de lograr?— De forma repentina el agarre en el cuello de Damien se aligera, devolviéndose en un instante el azul cegador del mar directo a sus ojos. —Mi deseo es saber más sobre los vacíos en mi mente, pero... Incluso sabiendo que no hay forma de llenarlos todos, siento que aquellos que logre llenar igualmente valdrán la pena. En mi forma de pensar... El camino hacia ese deseo es igual de gratificante que alcanzarlo al final de todo...

—Hm...~ Así que la emoción de la búsqueda es algo a lo que le das más valor que al objetivo en sí, interesante pero... ¿Y si no tuvieras deseos en primer lugar? No tendrías que preocuparte si eres capaz de alcanzarlo o no, y tampoco tendrías que sufrir si es que no lo consigues—. Ella recalcó, colocándose nuevamente enfrente de Damien, flotando en medio del agua, viéndose realmente sorprendida por la expresión de confusión que el hombre acababa de poner.

—¿Por qué me levantaría cada día si es que no hay algo en el futuro que quiero alcanzar?

Ella dibuja una sonrisa amplia en su rostro acompañada de una expresión de satisfacción evidente, pero no respondería de inmediato, nadando un poco más hacia enfrente esperando que Damien la siguiera.

—Bueno... Puedes tener deseos muy importantes que quieres alcanzar, pero... ¿Qué pasa si ya estás en un agujero tan profundo dentro de tu propia mente que ni siquiera eres capaz de levantarte? Después de todo, él también es una parte muy importante de aquello que los tuyos consideraban parte de sí mismos. Pero ten cuidado...

Damien finalmente la sigue, parándose exactamente en el mismo punto en el que ella andaba flotando mientras miraba hacia abajo, pero antes de dar el último paso, ella lo detiene colocando su cola enfrente suya.

Cuando Damien mira hacia abajo, podía ver exactamente el motivo por el que lo había detenido. La arena y las rocas del suelo marino terminaban abruptamente cayendo en picada hacia la oscuridad, la luz del sol apenas era capaz de penetrar hacia las profundidades, y el fondo no parecía estar cerca... Quién sabe si el abismo continuaba por kilómetros pasados la oscuridad total.

Las profundidades del mar — un vistazo al abismo

—Si miras demasiado en las profundidades de tu memoria... Quizá los recuerdos que te devuelvan la mirada te hundan en la penumbra para siempre.

   
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El viaje continúa en las profundidades...